viernes, 26 de mayo de 2006

Me dueles...




Que te perdi,
hasta hoy tuve consiencia...
y me dueles en la noche tibia
ahogando esta agonía latente,
y me dueles en la rima,
en el verso traicionero,
en el último poema...

Que te perdí,
hoy me di cuenta...
tu mano para mi esta muerta,
y me dueles en la puerta,
en el baño,
en la calle solitaria, desierta...
y me dueles en la vida ausente,
precaria, sin presente,
en los ojos hundidos de extrañarte,
en las venas, el alma decadente...
y me dueles asi no mas
sin dejarme el remitente...

Nostalgia...





Ayeres que me invaden
tuétanos dormidos,
ayeres que comienzan en pétalos
soñados y caídos;
ayeres que se filtran entre suelos
desertados, asi como olvidados,
ayeres infantiles y fugaces, lúcidos
perpetuos, exsaltados...

Ayeres de poemas disfrazados,
vertiente de versos francamente enamorados;
ayeres de momentos entrañables,
callejón oscuro, manos culpables,
ayeres de amanecer y ocaso
como hoy, inagotables...

Luceros en la noche





El sendero a casa se torna misterioso,
oscuro, silencioso...
el viento aulla con notas
vacilantes, malvenidas...

Se agita el tacto, y el sudor
amargo, frio, olvidado,
se me sacude por la frente,
alas mortales sacudiendo el tiempo,
desesperanza en vuelo ausente,
astillas corrompiendo, abandonando,
mil dudas quebrando este presente...

La madrugada que se parte
incomprensible,
la voz comiendose este vientre...
augurios de muerte al comenzar el alba,
cuervos y pajaros negros anillando
el circulo que se esparce entre mi frente,
solo oscuridad devoradora
de espíritus viajeros,
solo demonios de culpas del pasado;
una risa fugaz en la distancia,
la caricia dormida y resbalante
que se ahoga moribunda,
soledad de dientes hacia afuera,
como karma hiriente,
luego, ceguera, sordera, nada...

Me quede dormido...
y me olvide que también
hay luceros en la noche...

sábado, 6 de mayo de 2006

Inconcluso...




Solitario vagaba,
entre sueños
con sabor a lejanía.

El peso de tus silencios
se desprendía, finalmente
de mi cuerpo andariego...

Tus momentos agrietan
la melancolía fugaz,
del suspiro que te rapta
sutilmente, del pasado.

Y te encuentro,
y te veo
caminando hacia mi ventana
que permaneció cerrada
entre tu ausencia.

Y te siento revolviendo
siluetas en mi mente,
con esas manos tersas
que dieron vida y muerte,
ilusión y olvido.

Te acercas lentamente,
cual beso sigiloso,
me miras a los ojos
mientras con tu corazón refugias
de mi corazón el gozo.

Me hablas en silencio,
con latidos agitados
delatando, tal vez,
tus tiempos desolados,
tus marchitos pasos.

Y te cobijo con mis brazos
extendidos, mutilados,
en mi presente,
en mis pasados...

Hoy te soñe...



Hoy te soñe
dormida entre mis sueños,
en medio de esa cama
tan inmensa,
en medio de mi cuerpo
que a solas
te reclama.

Hoy te soñe
jugando a desvestir
estrellas,
tratando de alcanzar
tus fantasías
en ellas.

Hoy te soñe
besando el alma,
con tus labios
saciando sed,
saciando calma.

Hoy te soñe
soñando entre mi voz,
flotando
en mis pupilas,
haciendo con tus manos
un nidito,
aquí en mi
corazón...

Tu...

Tú en el momento,
tú en la distancia,
tú entre mis versos,
mientras tus ojos,
contienen la esencia
mi firmamento.

Tú en mis colores,
tú en mis auroras,
tú en mis pinturas,
noche de mil locuras,
con beso de madréporas,
bañandote en sus olores.

Tú en mis fantasmas,
tú en mis angustias,
tú en mis penares,
reina de mis altares,
princesa entre palabras mustias,
poesía que en mis noches plasmas.

Tú en inmensidad,
tú en mi libertad,
tú en la soledad,
solamente tú,
vertida entre la eternidad...

Mi princesa inexistente...

El aire me trajo tu aroma esta mañana
enredandolo entre mis cabellos largos;
tu susurro me beso el silencio
entre las calles solitarias de mis versos.

Esa imagen tuya se me antoja
con sabor a tierra mojada,
con aroma a cesped mutilado.

Saboreo tus pies desnudos,
mientras estos labios
hacen remolinoscon tus dedos.

Un sueño me despierta entre los sueños,
eres tu quien emerge de la luna,
mientras suavemente con tus ojos
meces de mis deseos la cuna.

Mientras tus alas sosiegan desnudez,
se evapora de mi corazon la timidez,
y leal y sin miedo a ti me entrego;
no me dejes esta noche de amor
yo te lo ruego,
besa mis manos,
lo deseo...

Sosiegame la vida que delata al andariego,
cubre con tu cielo mis anhelos
mientras bebo, una copa mas
llena del sabor de tus desvelos.

Se deleita mi alborada contemplando la belleza,
coplas que volando pintan
con tu risa el firmamento,
recital que aleja inocente aquel lamento,
de no saberte como ahora,
total...
dulce e inexsistente,
tu mi complemento...