miércoles, 8 de abril de 2009

Te extraño...



Te extraño en el silencio
de mi habitación vacía,
en la mañana que comienza
sin tu candor de niña.
Te extraño en la callada lejanía
de tus palabras tibias,
en la tarde que al ocaso
de ojos cerrados en mis labios
con tu nombre ya culmina.
Te extraño entre esta muda
y solitaria compañia,
en las noches sin tus risas dibujadas
en pantallas de sueños cristalinos.
Te extraño sin motivos
ni obvias razones,
pero es cierto que de amor,
se extrañan amor...
los corazones.
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