martes, 28 de septiembre de 2010

Tempestad y calma...

Photobucket


La lluvia en el alma continua intesamente
en estas noches frías y vagabundas,
las pupilas duelen silenciosas y cansadas
de perseguir fantasmas y sueños forajidos lejos de la almohada.

La música evade los rincones encendidos tierra adentro
-mazmorra de salitre, amarga soledad que se desprende
fuego eterno detrás de mis memorias que calcinan un suspiro
que abandona cuesta abajo la aridez superficial en mi mejilla-.

El alma aún sigue confundida entre el canto hechizado de la lluvia
que desorienta y desvanece mis caminos, sigo perdido en algún punto
mas allá de lo vivido; una historia que segrega hiel a los sentidos
mientras tanto, la lluvia nuevamente llama afuera a mis demonios.

El golpeteo se hace insoportable en medio de la discordia de la noche,
es esta depresión que taladra mis oídos con ecos que rodean mi cuerpo
deshidratado y casi sin fluidos, sabor a mar cubre literalmente mi boca
mas no es tu esencia lo que ahora provoca, soledad es el salitre que hoy me toca.

Me rehúso a pelear contra corriente, necesito de la lluvia esa humedad
urgentemente, me dejaré llevar a sus designios sin tomar en cuenta
si existe alguna dirección o sombrío remitente, que más da llegar sin poder verte
que mas da volver, perderme o reencontrarme nuevamente con la muerte.

Que la lluvia escampe de mi corazón las penas, las dudas, los rostros
los instantes lejanos y ajenos, las caricias perdidas y obtusas, el silencio...
Que se lleve el trueno la soledad inerte alojada en mis pupilas, la tristeza
solemne que habita debajo de mis plantas dolidas y cansadas, melancolía y locura...

Entonces se detendrá la lluvia y se tornará en silencio...

Y la última lágrima será inconclusa, volverá de la crisálida el semblante
a nuevo día, transformará la música la magia oculta en lo que resta de este viaje
sucumbirá a mis espaldas la quietud de luna llena, y con el alba una sonrisa
sorprenderá de nuevo el alma; saltando sobre las charcas me alejaré del tiempo
y en un velero tatuado en Esperanza con la luz del sol, mi viaje
empezaré de nuevo.