viernes, 26 de agosto de 2011

De la mujer que amo...

mujer Pictures, Images and Photos


De la mujer que amo
puedo decir tantas cosas,
que es inocencia por ejemplo
cuando ríe, cuando me habla
y me provoca esas oscuras
golondrinas en el alma,
-sí... esas golondrinas 
que revolotean corazón adentro
mientras ella existe 
en la suave soledad de mis silencios...-,
podría decir también
que es fantasía y sueño,
por que emerge de mis voces
pasadas que habitan los versos 
de mis libros favoritos,
y se transforma en capullo
cuando empieza en mi vida la mañana,
evoluciona con las risas de las aves
que dejan en su alma pequeñas plumas
con las cuales, al comenzar la tarde
teje con hilos de luna
para completar sus alas.


De la mujer que amo podría decir también 


que es sinfonía, verbena pliegue adentro
de las  cutículas del alma,
nota y compás de un eterno Adaggio
que en sintonía  con el viento
dibuja con su dulcísima danza
los acordes que mueven en mi,
este sentir de amor pleno y silente.


Podría decir también que es uno y todos
los motivos de una cálida sonrisa
dibujada entre mis labios,
el sentido opuesto a mi tristeza
el pretexto clave de los mil motivos
que tengo en esta vida
simplemente para ser feliz.


De la mujer que amo podría decirlo todo
sin temor y sin sosiego,
podría vestirle toda de caricias que explicasen
los suspiros, el insomnio y el fuego 
que arde adentro sin sentido.


De la mujer que amo lo puedo todo,
sin necesitar de nada...
lo tengo todo aún sin tener ya nada...

martes, 16 de agosto de 2011

Promesa

Prometo desde hoy
vaciar mi mente de las dudas,
vertir mis miedos a la nada,
sentir la vida con cordura.


Prometo no invocar tantos milagros
ni desvestir los sueños,
con llantos ni oraciones
no habre de convocarlos.


Prometo no correr ni apresurar el paso
disfrutar mas del paisaje,
vivir mas pleno los segundos
detenerme ante un ocaso.

Prometo no dejar para otro dia
las cosas que yo se son tan sencillas,
jamás dejar atras viejos amigos
sabiendo que en mi corazón son alegría.

Prometo no decir otra mentira
ni hablar de lo que yo mismo no entiendo,
palabras que se van hacen camino
palabras mal vertidas solo traen ira.

Prometo no callar si todos callan
viendo la injusticia tan canalla,
mas si lastimera y profana se transtorna
en todos carcajada,
he de callar si de la risa hacen metralla.

Prometo ser yo mismo
sin ser jamás lo que no he sido, 
dejando aun lado el egoísmo
y todo sentimiento que tenga parecido.


Prometo tomarte siempre de la mano
y cobijarte el alma,
para jamás perder ese calor humano
que al corazón lo llena de magia y total calma.


Prometo entregarme en cuerpo y alma
a quien me ame sin miedos ni motivos,
dejando aun lado sentimientos adictivos
que del amor son solo ilusión.


Prometo jamás dejar la lucha
perder el ímpetu de la razón,
vivir al día con el ve, calla y escucha
y jamás dejar de oir al corazón.


Y si la vida por algún motivo 
me depara una traición a esta promesa
dejare hoy todo claro y puesto en la mesa
un perdón, una disculpa no serán mi apelativo,
pagaré con mi trabajo y mi palabra
el agravio a mis acciones sin sentido.


Y si aun la vida no me alcanza
y la muerte me lleva hacia al olvido,
solo pido una oración para que el alma
encuentre su perdón y pueda así,
viajar sobre la luz de la paz que da la calma.

domingo, 14 de agosto de 2011

Conjeturas II

Tu voz nuevamente ha perforado
los umbrales del silencio y la distancia
que perennemente  habita en nuestro espacio,
liberando libélulas al vuelo onírico
que entre la noche seduce inevitable 
los sortilegios mágicos y ocultos,
símbolos extraños que deforman
esa imagen de una luna que converge
suavemente con el tacto del agua
que habita solitaria en el estanque...


-Una sombra de luz provoca en mí
las ansias nuevamente de observarte,
dormida entre los bosques de mis sueños
y recostada sobre aquellos madrigales
que poseo sin ser yo su único dueño,
y descubro en tu figura intacta
la simbiosis perfecta que habita entre tus ojos
y los versos que de aquel Bécquer
se han tatuado ya corteza adentro,
indelebles en los pliegues ásperos del alma.-


La luna... 


-Tu voz iridiscente y suave me penetra 
la coraza insípida hecha de ayeres sin un canto,
derribando grises claro oscuros que ha dejado
el llanto; tu voz... mítica antesala de tu aliento 
acercándose  marea adentro-.


Tu voz...


   Esa imaginaria diosa que al sueño
no concilia ni da tregua, delimita pupila adentro
las historias de mis viajes surreales a tu encuentro,
creando en el lado oculto de la luna ese rincón pequeño
- que se devela antes de llegar la luz del primer lucero
que habita la mañana-, donde tu imagen precisa
se transforma de oscuro silencio en suave brisa,
y tu voz, tu voz... la mar extensa donde solo yo soy marinero.

Reencuentro.

 Los dias se han ido desde esa ultima cita
a solas y a ciegas que tuvimos,
desde ese ultimo roze que no dejo
entre la luna las huellas adecuadas.


Las horas y el tiempo frunciendo el cejo
miran de reojo estos caminares tan parejos
que asemejan lineas paralelas invisibles
sobre caminos dispares y extremadamente añejos.


Nos hemos evitado desde hace un tiempo,
aunque sabemos nuestra necesidad de fluir eternos,
mi soledad celosa desliza una venda sigilosa
sobre tus parpados que aún míos te pertenecen.


Cegándome profundamente hasta sumirme inmerso
en esa vaciedad que indolora lacera el alma misma,
suprimiendo de la palma de mis manos esa imaginación
constante que solía llenar las hojas blancas de mis días.


El silencio de la ausencia que habita entre nosotros
ha decidido por fin someterse  a la locura de esta noche,
ha decidido rendirse a esta sed incansable de redimir el  sueño...
la tinta por fin esta de fiesta, celebrando al fin este reencuentro.


Una letra, un sílaba de pronto una palabra, líneas y líneas
después de un tiempo, el maleficio ya cercenado levita
su fantasmal silueta sobre la sombra de mi voz en la paleta
de colores vivos que alimentan el hambre de mis manos.


Los trazos convergen antes de la aurora, antes de esa línea
luminosa que de golpe mata la oscuridad que es dueña de la noche,
y entonces el milagro del escriba aparece sobre un lienzo
que de esperar ya cansado luce, y nace de un sueño y de un silencio
el verso, el poema incallable que habitaba el otro lado de la acera,
por fin despues de tanto  nos hemos nuevamente condenado
a vivir esta simbiótica existencia hasta que el fin nos encuentre
solitarios, vacios y olvidados...

jueves, 11 de agosto de 2011

Aún...



     Aún queda la ilusión inerte en el silencio
de una luna que al igual que yo tu también observas,
aún queda la fantasía sonriente de mis mañanas nuevas
aún queda la ilusión inerte de mis latidos suaves
que acompañan cada día tus pasos,
y estas ahí lo sé...
Al otro lado del suspiro que apaga
este silencio.