sábado, 23 de febrero de 2013

Soy lo que soy y lo que ofrezco...

    Si tu me miras suavemente
a veces no soy lo que aparento,
un camaleón sin cuerpo que emula
silencioso al viento.

Soy una muda de domingo
que no cumple cometido,
un paraje en algún sitio
en cualquier cita fugaz con el olvido.

   Soy la carne de un beso inanimado
de abrazo ajeno y posfechado,
la distancia que habita aquel suspiro
que mora en las raíces de un verso mal logrado.

     Soy el húmedo secreto debajo de tus manos
la sombra en el concreto disecada,
muchas tantas veces angel caído
gorrión sin alas, ave al aire sin un nido.

     Soy a veces también en lo silente de la noche
sueño eterno de un inmerecido corazón distante,
susurro en marejada de un pasado que rememora
una pasión sin nombre, surcos tatuados mas allá de una mirada.

     Soy lo que soy y lo que ofrezco,
a veces luz o a veces noche,
canto o risa que celebra vida al medio día,
imperfecto desde el pie hasta la coraza
inherente a falsos juramentos o ajenos sentimientos,
un hombre que sin serlo aún sabe ser
inocentemente un niño, un niño que sin serlo
aun trata con fervor el transformarse en hombre.

     Soy lo que soy y lo que ofrezco
nada mas ni nada menos,
un corazón sin miedo que se ha abierto
alma desnuda que sin pena muda queda al descubierto.

 



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