sábado, 13 de julio de 2013

Rompiendo promesas...

      Promesas van, promesas vienen, y siempre prometemos y juramos cosas que están mas allá de nuestro entendimiento y resistencia personal; una promesa es una barrera que nos imponemos para dejar algo de lado, para evitar quizá esos daños colaterales que la vida te obsequia sin preguntarte, cuantas promesas hay que quisiera haber roto en mil pedazos, pero el pasado pasado es y las promesas ya hicieron su cometido, y a pesar de que el azar haya sido tan caprichoso, solo algo es verdad, te prometí callar y no hablar de nada mas al verte, te prometí el tiempo, la vida si así fuera posible y aun no entiendo, porque hice tan absurdas promesas, sabiendo que no podría y aún así callé...

    Y pasan las noches y los días, con toda la absurda monotonía, pasan las aves y avanza la gente, los autos, la aurora y el silencio, y tu sigues ahí tan insistente detrás de esa ventana entre mi mente, y contaminas sin querer todas las horas, con tu sonrisa y tu mirada esparciéndose en cada rincón inadvertido de mi mundo, y te olvido a instantes plenos mientras rompo tus dogmas y tus tantas y tantas memorias que tengo incrustadas en la mente, y resumo los días jugando a a olvidarte y a olvidarme, a no pensar que estas tan lejos y tan cerca, tan adentro y tan ausente...

     No concibo aun después de todo como ocultar algo tan grande que me desborda el pecho, mis sonrisas llevan tus sonrisas incrustadas, mis suspiros tu ausencia debajo de mi almohada, y en mi mirada tu nombre sin duda es un resplandor extraño que contagia con solo darle al mundo buenos días; haces derroche de presencia entre el insomnio, danzando sin dudarlo detrás de mis pupilas, y en los sueños sin duda eres tu la que constantemente se escabulle haciendo de mis locos despertares algo tan infinito.

     Que mas da que no sientas lo mismo, que no te identifiques con la aurora y esa maléfica ilusión que a poco nos consume, si no necesitamos el uno del otro para amarnos; qué mas da si solo en tus silencios habito, si mi recuerdo dura un segundo cada diez mil siglos en tu mente, existo ahí, sin duda, agazapado detrás de tus miedos y tus dudas, detrás de cada día que oculto espera  inevitable que mi nombre llegue por alguna sinrazón a tus latidos, porque se sin dudarlo que llega, que existe muy por debajo de todas tus sombras y sus sombras de aquellos que no te son extraños mi silueta, esa  que es difusa y tan borrosa, tan esquiva, esa que sin duda alguna tarde extraña fuera de modismos y toda compañía sin duda desembarca junto a ti con un suspiro...

     Lo sé tan cierto como se que vives en mis letras, en esos versos que sin pretender ser, son parte inevitable de tu existencia, porque solo en el papel puedo hacer de ti y contigo todos esos malabares infinitos de caricias y besos que jamás hemos compartido y no compartiremos, porque solo entre poesía puedo con mis manos disfrutar de tu contacto y hacer cielos y gaviotas, dibujar caracolas en tu mente, y sin duda el amor puedo hacerte también bordado de nubes y eternas caricias que incrusten tatuajes de lunas y estrellas bajo de tu vientre.
 
     Y por favor no pidas nuevamente prometerte algo que no puedo cumplir, no decir lo que siento es como no respirar sin duda, porque las palabras ahogan y el silencio mata, porque nada es mejor que dejar las cuentas claras y seguir con el alma erguida y adelante, y qué si duele que no sientas lo mismo, duele, mas no mata, la vida sigue y continua, y el amor jamás desaparece eso mi niña entiendelo bien, y aunque encuentre ecos que hagan eco con el mío, mi esencia vive y muere en tí, ellas llevaron otros latidos, y otros sentires, pero solo tu tendras mi todo, y no te exijo nada, mas solo te pido algo, se feliz, se fuerte, conservate bella de adentro y deja que eso inunde siempre todo lo de afuera, sonríe mujer sonríe aunque el alma duela y la pena embargue, sonríe, y descubre todo eso que sin verte a diario he descubierto en ti, por eso siempre seras todo mi tesoro, y yo solo sea un demonio exorcizado de todos tus pasados.