martes, 11 de febrero de 2014

Confesiones a plena luz de día... Chatarsis inn.



 


 Y bien, es cierto que esto ya debes saberlo desde hace mucho, creo habértelo dicho ya un par de veces, pero lo cierto es que con el paso del tiempo, la distancia, los amores que llegan y se van, me he dado cuenta que la vida y las cosas que te rodean fueron creadas para un fin especifico, el de compartir...

   Y cuando hablo de compartir, recuerdo a muchas personas que han cruzado mi sendero, muchos aun siguen estando y otros por razones diferentes se han ido distanciando, pero cada uno de ellos puso un ladrillo mas en este extenso camino que es mi andar, pero algo muy especial ha pasado contigo, y a estas alturas de mi vida estoy plenamente consciente de que nada hubiera sido lo que es, sin tu presencia en mi; aún recuerdo claramente  esas noches en vela y de charlas infinitas, sonrisas oníricas que habitaron nuestras horas, hablamos de tantas cosas y tantos detalles en nuestras vidas, que sin conocerte te sabía, y se que nuestro encuentro no fue lo esperado, las circunstancias, el tiempo y los factores cotidianos me impidieron estar como planeaba, pero en fin, lo importante fue conocerte, hablarte, verte y disfrutar de tu presencia, es algo que no cambiaría por nada, entrar en tu mundo fue sin duda una de las mayores alegrías en mi peregrinar, y no es por que el amor o el sentir me hallan ofuscado, no...

   Todo fue necesario, todo, hasta el mas mínimo detalle para llegar a este momento, y con esto no digo que deseo estar contigo a toda costa, por que he comprendido que lo que debe ser, será, y no hay vuelta atrás en este cuento, que nos debemos una cita obligada con el destino, quizás; pero eso será parte de otra historia, la nuestra, la que ahora escribo, es mas simple, te vi, me enamore...   Así es esto, de simple.

   No hay nada extra en la historia, tu sombrero, y tu mirada se encargaron del resto, y estoy aquí como tantas veces lo he estado, frente a mi pantalla descubriendo las palabras que te pertenecen, las miradas que siempre fueron tuyas, y aunque no pueda ocultarlo dos o tres suspiros que se escapan mientras ya te escribo.

   La vida es sabía, te da lo que necesitas y te quita lo que te hace sombra, punto.

   Y tu sin embargo sigues siendo una parte inevitable de mis días, una especie de recordatorio inequívoco de lo que tengo que llevar a cabo, y no puedo ocultarte, ni negarte mucho menos, sería como negar mi propia naturaleza, mi razón de ser y estar, y aunque tu sigas en tus tierras y yo me quede aquí, tu nombre, tus cosas, tu risa, y esa voz tan tuya, todo viaja conmigo a donde vaya, que caray, (llevo ya varios días tratando de hilvanar ideas, de no terminar esta que deseo sea por siempre también parte de tu historia), y aunque todo se agolpa en la cabeza, nada quiere quedar plasmado aquí sobre estas líneas, por temor a perderse sobre tinta y sueños; pero aunque todo se niegue y nada florezca entre las manos, tú...  si, tú sigues estando...

     A fin de cuentas me tomo 1 mes y tantas noches comprender, quiero al resto y solo a ti te amo... y mientras el resto esta ami lado, tu no estas conmigo...   Y eso amor, eso es lo único malo de esta historia.
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