viernes, 14 de marzo de 2014

Confesiones al universo I

    

  Catarsis...

     No me interesa saber todo lo que has hecho, ni con quien lo has hecho, la vida es esa vorágine que todo lo absorbe y asimila, por eso exclamo que no me interesa, nada absolutamente nada de todo lo que has hecho, la bocas buscan bocas y el cuerpo sin duda pide cuerpos, pero tu dentro de todo lo mundano, me incitas y sonrió, me miras y sonrió, que delicia es saberte en todo mi universo, y no, no me interesa saber por que hicisteis tantas cosas en todo tu pasado,  siendo coherente me interesa saber, que haces que sonrió si te miro, que es lo que haces sin en la tarde plena de coloquios tu memoria recrea de un atardecer suspiros, eso...

    Eso si que me interesa, y no solo por el hecho de que existas detrás de mis pupilas que siendo tan errantes en ti encuentran la natural caricia, el sitio prometido de mis sueños, el canto de la vida que alberga sin dudarlo, esa esencia de niña debajo de tus labios, y pienso tanto en ellos, como se piensa en respirar todos los días; y me embarco dejando fuera de mi mente todas esas utopías, los banales pensamientos que me encarnan debajo de tus pieles, por que niña, yo soy hombre ante todo y ante nada, y mi mirada suele pertenecer al valle donde Venus hinco su húmeda presencia, mas con todo y contra nada y aunque quisiera me somete tu sonrisa, me somete esa mirada que deja un toque de tristeza hacia la vida, me someten tus facciones y tus risas, las miradas que todas mis defensas dejan hechas trizas, y tiemblo de miedo al pensar que llegue tarde siempre a todas esas citas, a todas esas horas destinadas a tu encuentro, y un dejo de suspiros me traduce el firmamento en tu estela que en la almohada se hace nombre, tu nombre...

     Hace tanto que no juego con todas las palabras, que no asisto a una cena tan gloriosa de ideas que se hacen trazo, soliloquio y gran verbena,  una síntesis que no es ajena, que no es propia pero que al rabo de nube que es tu voz se hace tan plena en medio de mi alma que es como una pena que busca y nunca encuentra, y que encuentra y nunca  se detiene, o se detiene y no revela, eso que habita entre tus ojos y que del silencio se hace tema, entre mis horas favoritas y simulo que eres beso con caricia, abrazo eterno quedando ya sin prisas, susurro cercano que al oído deshace su crisálida, y se transforma en fuego, pasión inerte que al sonido de tu voz se torna en mar lo que fue río, y se hace sueño lo que fuese fantasía y ahora es anhelo...

     No insisto mas, hoy te decreto, decreto al universo que eres mía y solo mía, que tus besos son mis besos por antología, y que nada de lo escrito ya supera, este grito que ahora se hace espera...

     Y no, no  necesitas decir mas, lo he dicho ya, si te quedas o te vas, no me da igual, pero si decides probar no tendrás pena, que si por ti decidí amar, sin duda alguna mostrare que si te has de quedar, valdrá la pena.
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