miércoles, 26 de noviembre de 2014

Despedida...




Y me quede con tanto de ti,
tus fotografías inundan mi ausencia
mientras tus ecos y tus risas
se esparcen en el sillón
que anida todas mis memorias...

Nunca comprendí esa razón,
ese motivo que me hacía regresar tanto a ti,
solo entendía que pensar el día
entre tu nombre y tu imagen,
eso era mi alegría...

Y de todo lo mundano y atrevido
tus lunares eran siempre,
mi deseo favorito al terminar el día,
y heme aquí entonces
sobre algunas lágrimas difusas
sin entender aún la estupidez
con la cual destruí con el pasado
el mejor presente no soñado...

Y he de decir que todo esto que escribo
es solo parte de esa catarsis,
del entendimiento con el cual
ahora peleo en mi cabeza,
algo duele en el pecho, algo que no tiene forma
que no tiene espacio ni dimensión,
pero se que es tu imagen nítida
en lo profundo del alma,
eso que no me pertenece y que sin duda añoro,
hoy de ti todo me duele,
todo...

Principalmente me duelen esos sueños
que se escaparon en la noche,
las palabras que nunca te dije y
que hoy se agolpan como marejada
en todos los nudos de mi garganta,
me duele tu sombra recostada
entre mis hombros, 
me duele tu ausencia,
tu llanto y tu indiferencia...

Pero el dolor hoy no mata, solo hiere en lo profundo
en mis ojos, en mi alma, 
en esos escorpiones que del estomago
hicieron ya morada,
y con dolor te digo,
llego el adiós...
lo vi en tus ojos, 
en tu mueca y en ese ultimo beso
que al irte, aún quema 
sobre mi mejilla...

Adios...
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