viernes, 26 de mayo de 2006

Luceros en la noche





El sendero a casa se torna misterioso,
oscuro, silencioso...
el viento aulla con notas
vacilantes, malvenidas...

Se agita el tacto, y el sudor
amargo, frio, olvidado,
se me sacude por la frente,
alas mortales sacudiendo el tiempo,
desesperanza en vuelo ausente,
astillas corrompiendo, abandonando,
mil dudas quebrando este presente...

La madrugada que se parte
incomprensible,
la voz comiendose este vientre...
augurios de muerte al comenzar el alba,
cuervos y pajaros negros anillando
el circulo que se esparce entre mi frente,
solo oscuridad devoradora
de espíritus viajeros,
solo demonios de culpas del pasado;
una risa fugaz en la distancia,
la caricia dormida y resbalante
que se ahoga moribunda,
soledad de dientes hacia afuera,
como karma hiriente,
luego, ceguera, sordera, nada...

Me quede dormido...
y me olvide que también
hay luceros en la noche...
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